De trajes rocieros para el camino, lunares, canasteros y demás, se llenó el primer día de Huelva Flamenca

Tras la entrega de los Premios Flamenca 2024 a Pilar Miranda, alcaldesa de Huelva, la cantaora Argentina, el periódico Huelva Información y la Diputación, tenía lugar el desfile ‘Mi Camino’ de la Asociación de Artesanos y Diseñadores Onubenses de Moda Flamenca de Huelva, ADOMOF, en el que participaban un total de 11 firmas.

Las propuestas seguían las pautas que marcaba el desfile, diferentes entre sí, pero con el denominador común de tejidos frescos y livianos, pues el camino lo requiere. Algunos pueden enfocarse incluso en una salida de tarde en primavera, si cambias los complementos, como es el caso del blanco de batista, cuyas piezas canasteras XL dispuesta en un corte imperio, las imagina Adelina Infante.

Otros, se configuran con algo más de vuelo, igualmente canastero, pero corto, para un mejor manejo de traje de flamenca a la hora de caminar por las arenas. Con este enfoque se encontraban varios, como la propuesta de Maite Cárdenas, en tono caldera de manguita ablusada y fruncida, con carruchas por el talle. A la que se suman la de Revuelo, asomando enaguas de volantitos coquetos, para estamparse de flores en tonos de otoño por todo el vuelo, y la de Manuel Martín Avilés, batita rociera de corte clásico, tan exquisito y personal como siempre.  

A medio camino entre poco y mucho vuelo, encuentras gran parte de las propuestas. Como la soberbia batista tono cielo empolvado, con vuelo desde caderas, de Paco Prieto. Además del dos piezas de Serafín Lucas de vuelo tobillero, manguita victoriana y escote palabra de honor, la propuesta de Javier Mojarro, cuyo vuelo de capa con volantitos minúsculos en la parte final de la falda, deja ese buen sabor de boca tan propio de él.  

Manuela Martínez, también en esta línea de vuelo comedido, lo imagina con caída onubense dulce que abre con amplitud limitada y sin enaguas, muy similar al de Carmen Rodríguez que, directamente, apuesta por el canastero desde caderas para hacer el ‘Camino’ en tonos vibrantes y con lunares. Y sin olvidar ese aire sofisticado y chic, por el tul al hombro, que le da Saray Aragón a su propuesta rociera.

Así comenzaba la tarde de moda, aventurándonos las tendencias de temporada que proseguían con los desfiles de las firmas profesionales, que alternaban preferencias de lunar negro y blanco sin decantarse por una sóla. Pero que sí coincidían en reafirman los vuelos suaves de pocas enaguas, tal y como manda el protocolo de flamenca onubense. Aunque permitiendo que algunos tejidos de corte nocturno, por tanto brillantes y aterciopelados, aparezcan, tímidamente, en las colecciones.

Marta Arroyo

Iniciaba la pasarela con una mini colección para niñas, cuyas opciones se perfilan como batitas cómodas y ligeras de volantito pequeño y lunar sobre distintos tonos.

Para la colección adulta, la línea básica se mantiene, alternando volante en distintos tamaños y sin enaguas para reafirmar el poco volumen por el que opta, dabdi así ligereza al diseño. Ojo con el lunar pequeño y muy mini que parece que se impone est temporada. El corte setentero de media capa con volantes al hilo y lunar blanco de ‘a peseta’, es uno de los cortes básicos de este año que incluye la diseñadora entre sus propuestas.

Merche Caparrós

Optando por las flores en ramito, de colores primaverales y con el lunar negro diseminado, sus cortes se tildan sencillos, rocieros y, a la vez, caprichosos. En concreto, el de capa lo imagina con un vuelo abierto en redondo de manera perfecta, donde el cuerpo de batista se atraviesa con cintas de raso. Y si no hay batista, el pasacinta se torna perfecto para que el canastero domine el vuelo.

Para este diseño, su volumen pide sitio, algo poco habitual en la flamenca de Huelva. Es un blanco que aparece en su colección cuya silueta de volantes en cintura y a tobillo pone el foco en la diversidad de su colección.  

Yolanda Maestre

Comienza su colección en pasarela con amazona. Y con una propuesta atípica por el toque festivo que le añade. Plumeti de escote uve y sin mangas para el cuerpo con el que prosigue esta senda de estilismos flamencos. Desde palazzos con corsé, hasta escotes de corazón partío, siluetas entalladas y también en forma de A con aire camisero.  

Todo para llegar al cierre de su colección con un tono azul noche de enagua en rojo.

Paco Prieto

De nombre París, sus trajes de flamenca nos dan un paseo de volantes por la ciudad del amor en un tono elegante, fresco y coquette que forman parte, por cierto, de las características del diseñador.

El talle lo coloca más bien alto, tal y como se dictaba en los 80, para luego desenvolverse con volantes micro, macro y midi, tanto al hilo como al bies. Y todo en un puñado de textiles variados, tal y como le gusta hacer en sus colecciones sin fronteras en estampados, lunares, ni colores, pues, el hilo conductor de sus creaciones, nunca radica, precisamente, ahí.

En manga corta nos ha deleitado con un espléndido repertorio, donde el cuerpo globo también se drapea de manera anárquica. En cintura, ha colocado detalles para realzarla y el volumen, sin olvidar sus raíces, busca la silueta de flora abierta que le propicia el tul, pero sin hacer uso de grandes cantidades. En los tejidos, se desmarca de lo habitual introduciendo el terciopelo en tono azul para la flamenca de noche.