Un espacio más en el calendario de pasarelas flamencas para lunares y volantes, emergentes y consagrados
SIMOF crece en su 25 aniversario y suma una pasarela más para dar cabida a un buen puñado de firmas de moda flamenca, ya sean emergentes o profesionales, añadiendo así otra jornada de volantes y lunares desfilando. Con intención de quedarse, Olé Olá SIMOF ha celebrado su primera edición en el Hotel Barceló, de moqueta plateada y acogedora, en la que los diseñadores han mostrado sus propuestas, pudiendo ver algún que otro diseñador que hace tiempo no se dejaba ver por Sevilla, junto a otros que toman contacto, por primera vez, con el Salón Internacional de la Moda Flamenca, SIMOF, a través de este nuevo encuentro con la moda de textiles rizados al aire.

En el programa de desfiles, hemos podido encontrar de nuevo las colecciones de Amalia Vergara, Inma Benicio, Agus Dorado, Ángeles Gálvez y María Amador, que ya han paseado sus volantes por SIMOF, dentro del desfile colectivo Emprende Lunares, y SIMOF Ego. Y que, ahora, aquí, podemos verlos un poquito más cerquita.
Fue Amalia Vergara, como ya le ocurriera igual hace unos años en otra conocida pasarela de moda flamenca, quien abriera la pasarela, la primera en desfilar en la primera edición de Olé Olá SIMOF. Lo hizo en rosa y en coral, tonalidades flamencas que pintan ese sutil y delicado movimiento que siempre impregna en sus trajes, todo un deleite para quien recrea la mirada en flamenca.

Tras ella se sucedieron el resto de firmas de la mañana. Con una Inma Benicio a la que ya se le va notando que no son sus primeras puntadas flamencas, recreando siluetas sirena, de botones dorados y pinceladas ochenteras.

En Agus Dorado la flor protagonizaba e invadía sus flamencas, tomando relieve en el hombro, dejando pasar la luz en ‘tiras bordás’ o estampando vuelos infinitos canasteros para pisar El Camino.

En Ángeles Gálvez la vuelta a su entorno cromático favorito le sienta bien, experimentando con diversas texturas para crear sus flamencas elegantes, de vuelos comedidos, en un riguroso canon flamenco.

Para María Amador no cesan sus experiencias de índole étnica y exótica y, al igual que hiciera con sus novias de algodón, nos premia con tejidos fuera del contexto del lunar y el estampado al uso, para imaginar volantes de otra manera, complementados en base a su particular visión para este 2019 de lunares y volantes.

Antes de finalizar la mañana aún quedaban volantes por ver, los de Manoli Zambrano, de estilo clásico y a los que no les faltan ni el mantoncillo ni una flor bien colocada.

De nuevo, también, pudieron verse los flecados bordados de Ángeles Espinar, que dieron cierre a la mañana de la primera edición de Olé Olá SIMOF. Al igual que ocurría con los diseños de Carolina López, que antes por vimos por tierras gaditanas, de estilo sencillo, de talle bajo y un solo volante o vuelo desde la cintura agarrado con cinturón ancho en piel.

Y todo junto al reencuentro con la costura de Leticia Domínguez y Aránega. La primera nos muestra ahora su costura en flamenca, con heterogeneidad en diseños para vestir a cada manera de sentir flamenca.

Respecto a Aránega, opta este año por presentar aquí sus nuevas propuestas para el 2019 que las imagina con aires rocieros, sin dejar de lado la tendencia ochentera para talles encamisados, cinturones de hebilla, siluetas de talle bajo y sus mangas de capa.

Además, hemos podido conocer las costuras flamencas de firmas como Andrés Recuero, que viajaba desde Madrid para mostrarnos la exquisitez flamenca que también se derrocha por allí. Así juega con estampados en vertical, aflamenca escotes corazón y se recrea en asimetrías para diseñar flamencas del XXI de porte elegante.

También descubrimos a De la Cava, cuyo primer paso con colección por pasarela ha superado las propias expectativas de la diseñadora, dejando muy buen sabor de boca y a la espera de lo que pueda preparar para el 2020.

Siendo Melisa Lozano la que cerraría esta esta primera edición de Olé Olá SIMOF con sus flamencas de barroquismo equilibrado, en vuelos desmesurados y no tanto, complementados con mangas globo y lazadas textiles que refuerzan su estilismo flamenco. Y todo en una sinfonía pictórica picassiana, pues para ello la colección homenajea al pintor malagueño.
