Mientras la moda flamenca espera, surgen nuevas agujas, como la de Nancy Maturana, diseñadora de Los volantes de Martina, dispuesta a seguir hilvanando lunares y volantes.

Tener ilusión es tener poder, romper barreras y construir ideas. Es alimentar la esperanza y despejar el camino que realiza sueños. Ésos que te empujan hacia adelante y te pellizcan en la mejilla. Pues no duermes, estás despierta, consciente que la constancia y el tiempo te conducirán a ellos. Así vives tu verdad, tu ilusión y anhelos; que son, ahora, alcanzables y magníficos impulsos para proseguir y perseguir los siguientes. Respiras, observas y continúas, dado que la ilusión no se agota ni se pierde. Se alberga y te sostiene el aliento. Eso sí, sin tiempo que perder.

Pero, ¿son el tiempo y la ilusión verdaderos aliados conseguidores de cosas? Porque no se trata sólo de querer y tener intención por realizarlo. Implica algo más. Esa pasta especial de la que están hechas ciertas personas y a las que deberíamos rendir tributo por el hecho de ser admirables, valientes y osadas. Pues son ellas las que consiguen cambiar el mundo en esa pequeña parcela que les rodea.

Nancy Maturana en el photocall tras la presentación de su colección.

Ahora se diría de ellos que ejercen influencia, ya que suelen ser decididos y determinantes, además de contagiar su entusiasmo, cargado de esperanza y futuro. Virtudes imprescindibles ante adversidades que todos quiero creer que poseemos, pero que sólo unos pocos, ellos, los de la pasta especial, son capaces de desarrollarlas en toda su plenitud.

Son seres únicos con identidad propia y personalidad arrolladora. Como Nancy Maturana, que ha emergido en este mundo de la moda flamenca para contarnos cómo hace ella sus volantes, frunce, puntea e hilvana lunares. Porque este es su momento. Ni antes, ni después. Ahora, en este desolador 2021 para la moda flamenca, los volantes están quietos, que no impasibles, preparados para sesear el aire. Están expectantes, pero no mudos, gracias a creativas como Nancy Maturana, que dan voz al traje de flamenca.

Detalles de mangas de uno de los diseños presentados por Nancy Maturana en Emprende Lunares

Así ha lanzado a pasarela su particular puñado de caprichos flamencos en el enfoque más puro, el que se tilda de amor al arte y se desvincula de su faceta comercial. Sin ferias ni romerías, sólo quedaba crear por el gusto de hacerlo, por vestir a la modelo que lo luciría en su presentación en Emprende Lunares en una edición también singular y diferente que, ausente en el 2020, pero presente en este 2021, se ha llevado a cabo por otro puñado de locos que nos han propiciado uno de los pocos momentos de moda flamenca desde el 2019… ¡¡Bendita locura la de ellos porque alimentan la nuestra!!

Una colección soberbia, de costureo correcto y diseño atemporal, que acoge las preferencias de la diseñadora para sus volantes al aire y en los que toma, como hilo conductor, al moteado dueño de la moda flamenca: al lunar. Y al que tiñe de negro, que no estamos para fiestas, pero sí para pequeñas alegrías, sobre fondo blanco o amarillo, según corresponda, para expresar sus distintas maneras de vestir flamenca.

Espalda de lunares en un dos piezas de flamenca imaginado por Nancy Maturana

Como marcan las tendencias en las últimas temporadas, tanto influencias setenteras como ochenteras se encuentran en sus creaciones a las que, como ella misma dice, es necesario actualizar para hacerlas del siglo XXI sin encorsetarse demasiado en lo que establece la temporada que está de moda. Así despliega ese vuelo de capa desde la cintura, propio de los años hippie, para combinar con un cuerpo de espalda descubierta y nudo bien situado que consigue ese efecto de tablao flamenco propio de aquellos tiempos en los que el bailaor se ataba la camisa de lunares a la cintura. Todo un deleite esta reinterpretación.

Traje de flamenca de dos piezas con espalda al aire de Nancy Maturana en Emprende Lunares

Con olor a arena y sal, el siguiente diseño se recrea en la noche rociera. En la que se pasa en el camino y se hace uso de la ‘rebeca aplasta volantes al hombro’. Nancy Maturana idea unas mangas de punto con función rebeca para esta batita romera a la que se le puede aplicar aquello de ‘arreglá, pero informal’ por diseñarse a medio camino entre las noches al raso y las de bajo techo en La Aldea. Soluciona este diseño esa silueta antiestética de vuelos apegotonados bajo esta prenda. Es lo que tiene diseñar, que a menudo no sólo es bello sino también práctico.

Traje de flamenca con volantes al hombro y mangas de punto de Nancy Maturana

Hecho que me lleva a ‘bien criticar’ el siguiente traje de flamenca, en el que el escote corazón se acompaña de manguitas cortas, sin nexo físico de unión al cuerpo. Pero sí visual. Idea que he visto con anterioridad resultando ser un desastre, acabando una de ellas en los puños tras el desfile. Aquí se mantienen en su sitio. No se caen y cumple con creces su fusión decorativa, consiguiendo ese efecto visual de conjunto para este caprichoso talle alto de volantes comedidos. Rizados perfectos para esas mini casetas de amigos en las que tan buenos momentos pasamos.

Traje de flamenca en negro de talle alto de Nancy Maturana

El negro. A menudo el color comodín de quien empieza y realiza su primera colección. Pero que aquí resulta ser necesario para mostrar el dolor y desasosiego que está provocando esta crisis en la moda flamenca. La ausencia de volantes por todas partes. El silencio. El luto. Todo ello, confluyen en los sentimientos de la creativa y deja que dominen sus bocetos. Pues cumple su sueño, pero, a la vez, es consciente de lo que rodea al mismo. De ahí la oscuridad, pero también de ahí los lunares sobre color. Sobre amarillo y sobre blanco, como representantes de ese medio luto, esa apertura previa a reducir el dolor que se siente.

Traje de flamenca negro y blanco con asimetría al hombro de Nancy Maturana

Con el uso de asimetría, mete un puzzle textil en este traje de flamenca de volantes al hilo, dejando que el blanco salpique de alegría a esta creación con manga y sin ella, con escote uve y corazón, como si fueran un resumen sintetizado de los sentimientos encontrados que este parón de la moda flamenca produce.

Dando paso al diseño que cierra su revuelo de volantes. Es un dos piezas de cuerpo blanco y cuello caja. Sencillo y ajustado, que se ciñe al talle gracias a la cintura alta de la falda en negro que la complementa y en el que un solo volante despliega con coquetería el aroma flamenco que se respira. Cargado de atemporalidad se deja acariciar por mantilla de tul en negro a modo de velo de novia, pues se trata de una novia flamenca algo atípica, pero necesaria por la tristeza del momento que atravesamos.

Traje de flamenca de dos piezas que viene a ser una singular propuesta de novia flamenca de Nancy Maturana

Diseños que se atienen al concepto de colección, en lo que respecta a la armonía de tejidos y formas, a pesar de ser una mini colección, y en los que ha adaptado la forma clásica del XX a la del XXI. De ahí la espalda al aire, el toque de chandalismo juvenil, las siluetas de talle ajustado y las mangas cerradas en puños carentes de volantes. Mezcla, pues, lo nuevo con lo antiguo sin sentirse obligada a perpetuar tendencias, lo que, con el tiempo, le llevará a ser generadora de las mismas. Característica poco habitual, propia de unos cuantos privilegiados a los que el perfeccionismo y la inquietud creativa le llevan más allá, planteándose continuos retos, tal y como hacen las mentes incansables, que acopian ideas mientras desarrollan otras, retándose constantemente.

Nancy Maturana, tras su desfile en Emprende Lunares 2021

Ahora toca iniciar la cuenta atrás para su próximo reto: SIMOF, al que ya va dando forma, pues su naturaleza exigente e incansable no le permite estarse quieta. ¡¡Gracias Nancy Maturana por mantenernos la ilusión en esta agridulce espera!!

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