Su constante movimiento le ha hecho llegar adonde se ha ido proponiendo, a pesar de su corta trayectoria, gracias a que le resulta del todo imposible dejar pasar los días sin aprovecharlos. Tanto es así, que mientras cursaba Diseño de moda en la escuela CEADE, le sacaba jugo a los veranos realizando colaboraciones. En el primero de ellos con Franc Sarabia para su colección de novias, que presentaría a finales de ese mismo año. Y en el segundo con Roberto Díz, al que admira y con el que realizó las prácticas tras acabar su formación en Diseño de moda. Título que no hizo más que completar una nutrida formación universitaria, ya que se había licenciado con anterioridad en Bellas Artes, y esto favoreció su enfoque hacia la creatividad textil.
Aunque son pocas las colecciones de las que hemos podido disfrutar, son suficientes para que su estilo y su manera de vestirnos sea reconocible. La última de pret-a-porter la ha presentado este mismo martes en la pasarela Code41 Trending a eso de las 8 de la tarde, trayendo hasta esa hora los primeros los tonos del día.
Su nueva colección ‘Al Alba’ te tiñe la piel con suavidad y calidez. Pues al igual que topas con el rosa cuarzo, lo haces con un coral en estampado que te viste de pies a cabeza. Pero ninguno de estos colores abrieron su desfile en pasarela, cedieron su lugar al negro, encargado de mostrar el comienzo del amanecer. Y lo hizo estampado de flores de tonos intensos, fuertes, similares a los de los clásicos mantones de manila.
Así, con un vestido largo que se corresponde con sus básicos de cada colección, comenzábamos viendo las primeras luces del día de ‘Al Alba’.
Tras él, un dos piezas pantalón de seda negra estampada, con una capa sobre los hombros que hacía las veces de manga corta, pues cubría los brazos hasta casi los codos. En la imagen inferior puede verse cómo queda por detrás, cayendo sobre la cintura.
En la secuencia tonal del amanecer, de los primeros ónix salpicados de algunos rayos de luz, MCH – María Cristina Hernández pasa a los que se corresponden con un cielo verdoso en el que se atisba cierta claridad. De ahí el juego entre blanco y verde de baja intensidad en este conjunto de pantalón palazzo con bolsillos, que también puede describirse, para entendernos, de pernera recta y ancha. A la cintura se agarra con lazada ancha. Y el top asimétrico juega con la caída del tejido para formar esos bucles que se agrupan, en tablas no definidas, desde un costado hasta el hombro contrario y que vuelven a caer, suavemente, sobre el mismo.
Poco a poco la luz comienza a invadir el salón donde se celebra la pasarela. Había llegado el momento, era el turno de los corales. El primero un dos piezas de pantalón pitillo de bolsillos italianos decorados y camisa con capa de largo hasta los codos. Como toque para crear contraste y delimitar zonas, el pantalón lleva añadida una pieza que asoma en cintura y bolsillos con una mezcla de tonos que resaltan de manera discreta en el estilismo.
Este preludio tonal dió paso a dos de mis estilismos favoritos de esta colección P/V 2017, donde un estampado de flores grandes en tonos mandarina con hojas en verde militar sobre fondo nacarado, resultan perfectos para ese dorado en la piel que se consiguen en los primeros días de playa.
El top sin mangas y de hombro desnudo se anuda en el contrario y se colorea en el color más calido. El pantalón de perneras con vuelo comedido se estampa sobre blanco en un tejido rico, con brillo mate y algo de cuerpo para que se despegue de las piernas al caminar.
Mi otro favorito-imprescindible de su colección es un vestido largo que se ajusta a la cintura con tablas simétricas e igual número a cada lado, de manera que consigue un efecto visual de redondez. En el talle van paralelas y acordes con el escote, en las caderas aportan un volumen medido, sin exceso. Este es, pues, un patronaje que favorece la silueta femenina, la remarca y estiliza, tengas o no caderas anchas, seas o no de mucho pecho y, por supuesto, disimula barriguita. ¡¡¡Bravo!!! Así que me atrevo a calificarlo como el vestido perfecto, con permiso de quien me lea. ¡¡¡Simplemente bello!!!
Tras estos estilismos en tonos cálidos, MCH – María Cristina Hernández nos propone en el resto de la colección tonos más suaves dentro de la misma gama cromática de colores que ya hemos visto.
En un tejido similar al anterior pero con un estampado más pequeño, volvemos a la combinación entre blanco y verde con azules para un pantalón con pinzas y una blusa palabra de honor con tirantas, que se cierran en las muñecas.
Con esas mismas flores diseña este vestido de cuello halter (es un cuello caja con hombros descubiertos) y tirantas anchas que se cruzan, aunque más bien se superponene, a la espalda en un estilismo que puede parecer un dos piezas, pero que se queda en eso, en que parece ser pero no es. El fruncido del tejido en la cintura le propicia el vuelo que tiene.
De nuevo más favoritos entre mis preferidos. Un pitillo en blanco con bolsillos ribeteados de volantitos, igualándose a las mangas sin sisa de este cuerpo en rosa maquillaje, que resulta ser no caduco e impasible a las tendencias tonales que dicta Pantone cada temporada. ¡¡Y qué agradable es ver que así sea!!
Viene a ser un estilismo básico de armario que podrás reutilizar cada primavera y verano hasta cansarte, para después donarlo o cederlo como herencia en vida. Porque sí, porque la ropa bien elegida siempre gusta y si está confeccionada con buenos tejidos, razón de más para hacerlo.
Igual ocurre con este otro de falda lápiz en blanco, hasta las rodillas, y camisa de mangas de capa y cuello descolocado en ese rosa cercano al marsala que, MCH -María Cristina Hernández, realza aquí con otro detalle a la cintura, además de la lazada que nace en las costuras laterales, a la altura de las caderas, añadiendo elegancia al look.
Siguiendo con el tono blanco desde la cintura hasta los tobillos, esta vez se reserva para un pantalón de pata ancha, que se dibuja recto desde unos cuantos centímetros por debajo de la cintura hasta los tobillos, combinándolo con un sin mangas de cuello barco y pequeño escote en forma de abanico, que también se repite, pero con mayor amplitud, en la espalda, cortándose a media altura con un lacito en blanco.
Para cerrar, MCH – Mª Cristina Hernández eligió una de las dos novias que tenía preparadas y que, de nuevo, aunque pueda parecer a la vista minimalista, responde a ese ‘menos es más’ que consiste en recargar la simplicidad de costuras con un buen patronaje de los que encajan bien. Y que se enriquece de detalles, como el volantito a modo de groguera colocada detrás sobre los hombros para decorar, de un lado a uno otro, la espalda abierta en redondo hasta la cintura.
Otro toque que aporta al estilismo de novia son las aplicaciones en piezas facetadas en tonalidades de un mismo color, que dan forma al dibujo que se reparte de manera oblicua por el talle y que la propia firma ha diseñado para que destaque sobre la seda natural, en blanco suave, de un vestido de novia que no acaba en cola, pero sí en una abertura trasera que facilita el caminar hasta el ‘sí quiero’.
Entre sus propuestas de cada temporada nunca faltan los pantalones, pero, quizás, sea en ésta donde más protagonismo le ha dado. Aunque, para ser exactos, la mayoría son de los que se quedan a medio camino entre falda y pantalón, aportando frescura y comodidad en los meses que más lo necesitamos. Fiel también a sus estampados florales, mangas amplias y espaldas a la vista, vuelve en esta colección a adaptarlos para acomodarse a las tendencias a su manera, pues MCH – Mª Cristina Hernández es partidaria de darle utilidad a las prendas hasta que tú misma decidas cuándo deben dejar de vestirte y no al revés. ¡¡Qué el armario no te domine!!
Una vez más su colección no defraudó a quienes acuden a la cita con la pasarela para verla. De nuevo crea un pret-a-porter elegante y versátil que puede acomodarse a las situaciones que te surjan, cambiando sólo los complementos necesarios, que, por cierto, estuvieron ausentes en su desfile. Sus estilismos fácilmente se ajustan a mujeres urbanitas, ésas ‘super women’ que igual que leen un cuento, hacen un asado, dan el alta a un paciente o, simplemente, cumplen con sus menesteres laborales, junto a esas otras del siglo XXI, también llamadas ‘millenials’, que aún no les toca cambiar pañales, pero que tienen muy claro cómo debe ser la imagen que quieren dar.
Si eres tienda multimarca y te ha gustado la colección, me consta que la firma está ampliando sus puntos de venta. Si eres particular y quieres una atención personalizada por parte de MCH – Mª Cristina Hernández, comentarte que atiende mediante previa cita. En ambos casos, puedes contactar en su web o en su página de fans en Facebook.
Y una cosa para las seguidoras de la firma. Muy pronto podremos ver la nueva colección de fiesta de MCH – Mª Cristina Hernández de la que no puedo avanzaros más, pues como decían en un antigüo concurso de rtve: ‘Hasta aquí puedo leer’.