Que mejor manera de despertar sorpresa que cuando te preguntan por una prenda afirmando que es de tal o cual diseñador, tú puedas responder… ‘No, es de Marobe’. Ojipláticas quedan algunas, además de preguntarse así mismas: ‘¿Y por qué no he sido yo quien pudiera presumir de tal descubrimiento?’
Eso es lo que sucede cuando sigues o tienes la suerte de ser testigo de los primeros pasos en moda de una nueva firma, que si no llega a ser por la conversación posterior al desfile con una de sus componentes, difícil me habría sido adivinar que acababa de ver su primera colección de moda, pues el acabado de las prendas, junto a un estilo más que definido de la firma, juegan al despiste temporal.
Todo esto no constituye más que el fiel reflejo de la buena aplicación de conocimientos en moda para alguien que, habiendo amado siempre este mundo, no da el paso definitivo hasta hace poco más de 6 meses, cogiendo de la mano en esta aventura que comienza, a sus almas gemelas, ésas que con un solo pestañeo le entienden y sin las que Marobe no sería lo que es.
¡¡¡Bienvenido ese regalo de puntadas mecanizadas que hizo que la balanza se inclinara del lado adecuado!!! Hay otras razones que hicieron que un platilllo pesara más que el otro, pero quizás sea ésta la que tuvo más peso, la que ha hecho que una licenciada en Derecho, y ejerciendo, compagine códigos legales y books de moda en su rutina diaria.
Como cualquier diseñador inconformista, tras la presentación de su colección ya siente la necesidad de crear pensando en la siguiente. De hecho no ha parado, pues anda completando con nuevos diseños la que presentara en Code41 Trending, y que la podéis ver al completo en su único punto de venta, de momento.
‘Origen 1.0’ es de esas colecciones que en un lenguaje coloquial calificaríamos como ‘muy ponible’ y en el formal se le tildaría de ‘muy comercial’. Son estilismos imprescindibles en cualquier armario que se precie, pues cualquiera de sus propuestas tienen el don de la versatilidad, pudiendo solucionarte citas ‘BBC’ y otras más mundanas, como pueden ser almuerzos con amigas, salidas nocturnas de fin de semana y demás. Tan sólo un par de cambios en complementos hacen que te sirvan para unos u otros acontecimientos, dosificando la dosis de glamour según convenga.
La única chaqueta, con botonadura escondida para más señas, diseñada para ‘Origen 1.0’ fue la encargada de iniciar el desfile. De esta manera se destapaba para pasarela una colección donde el ramillete de largos acarician rodillas, no llegan, las sobrepasan en cierta medida o se prologan hasta los tobillos, lo escotes se redondean o se encajan al cuello, las piezas se solapan y superponen para crear juegos en tejidos y tonos, con una nota dominante que se impregna de la personalidad de esa mujer que se viste de un minimalismo coqueto, porque busca una elegancia cómoda a la par que calidad en terminación, tejidos y elaboración de prendas.
Tras ella, tras la abotonada a la cintura, desfiló una de esas piezas que reaparecen cada cierto tiempo y se quedan en los armarios sin acuerdo estable de estancia en ellos: el mono. De escote cruzado, combinando la piel de ángel en rosa y el satén satinado en malva, apuestan en Marobe por este corte para la primavera que se nos viene encima en unos días, pues ya va oliendo a azahar y el aire se va tornando cálido.
Eso en cuanto a piezas de atuendo, pero en lo que respecta a los tejidos de ‘Origen 1.0’, el protagonismo absoluto es para el brocado en jacquard, en dos estampados distintos, que se pasean por faldas en tapetas y cortes a modo museta que reposan en cinturas de faldas y también rematan escotes de tops asimétricos. En otras, simplemente contornean caderas en faldas lápiz para vestidos que parecen dos piezas pero no lo son.
Uno de mis favoritos es un palazzo de pernera más bien estrecha, sin llegar a ser un capri, tintado en dos tonos de verde que se geometrizan en aberturas y remates. Lo veo como el estilismo perfecto incluso para una entrevista de trabajo, sobre todo si es en el sector moda. Vaya, sinceramente, le encuentro muchas ocasiones en las que lucirlo, cuestión de cambiar sandalias de aguja y clutch por carteras de mano y salones de altura media, por ejemplo, pues a mis ojos se antojan muy prácticos en cuanto a la facilidad para combinarlo.
El comienzo de la mini colección en rojo, la que daba tono al cierre, también se hacía con uno de esos estilismos que marcaban momentos del desfile, consiguiendo que un conjunto de pantalón con crop-top asimétrico acompañado de banda de flores pusiera un toque hippie chic al ramillete de estilismos que habíamos visto, sin dejar de lado el exotismo que transmiten los bordados del top y las bandas de tejido redondeado que se solapan.
Ese exotismo con el que inicia la serie de rojos, se deja conquistar por los lunares bordados propios de la primavera donde el aroma a la flor del naranjo, el peculiar tono del cielo y la rapidez con la que el clima se adapta a la fecha que el calendario marca, propician diseños moteados para lucirse en especial en aquella semana donde el albero y los farolillos ambientan ciertos paseos y, en general, en cualquier momento de la primavera y verano que el cuerpo te pida llevarlos.
Para Marobe los lunares pueden vestirse en dos versiones según gustes, una corta y otra larga, sin mangas, con escote uve o halter, con transparencia o sin ella, ajustándose, en ambos casos, a la silueta y siempre en estilo que necesita una mujer que busca comodidad sin dejar de sentirse femenina y coqueta.
Así finalizaba una colección fruto de esos acontecimientos responsables de cambiar el rumbo de lo que hacemos, aunque, a veces, se produzcan atascos, se amontonen unos tras otros, precipitándose pero, normalmente, con medida, porque las cosas cuando se suceden lo hacen por algo y no pueden evitarse que ocurran.
Para Marobe, este 2016 es el comienzo de un proyecto de moda que tiene su origen en unos 6 meses atrás, tiempo de unos previos inolvidables, que conforman el preludio de lo que aconteció el pasado 16 de febrero dentro de la pasarela Code41 Treding en el Casino de la Exposición. A ese medio año han sabido sacarle el máximo jugo posible, a pesar de la velocidad a la que les ha ocurrido todo, que conjugado por su ánimo de perfección y constancia no hacen más que despistar de lo que podría haber sido una colección más de muchas que ya tuvieran en su haber, pues la calidad del diseño y una correcta delimitación de un enfoque definido hacia un estilo concreto, les ha ayudado a que lo que es su primera colección no tenga por qué parecerlo.
¡¡¡Ganas de ver cómo seguís perfeccionando e imaginándonos en moda!!!
Punto de venta Marobe: Av. Andalucía, 54 – Mairena del Alcor (Sevilla)