¡¡Todo un año esperando!! Exactamente 364 días y algo más de 17 horas, para disfrutar de ajolís en movimiento y sin cansarme, uno tras otro, de esos que tanto ansiaba mirar sin acariciar con las manos y que tan lejos me quedan y me siguen quedando, porque sin tocarlos sigo. Esos que se han paseado ‘Entre dos aguas’ para venir hasta aquí, a We Love Flamenco 2015, saliendo por la Puerta del Cielo hacia las arenas de la Raya Real para cruzar El Quema, con la única intención de dejar huellas polvorientas sobre las tablas del Alfonso XIII, de esas que tantas anécdotas de peregrinos cuentan, para recordar a Huelva con cada pisada de volantes. Así, Pepe Jiménez “El Ajolí” realiza, una vez más en el mes de enero, su particular peregrinación de volantes y del saber vestir de la flamenca onubense, para traer a Sevilla aires rocieros cosidos a sus volantes de lunares.
¡¡Qué bonito regalo para la vista y el resto de los sentidos el del sábado tarde!! Porque sus trajes de flamenca huelen a ermita, saben a sal, tocan sones flamencos, ronronean a quienes los miran y palmean historia cuando los tocas, la historia de El Ajolí, de Pepe Jiménez y de su aportación a la moda durante más de tres décadas.
Sólo él puede presumir de su participación en Cibeles, en la pasarela de moda que ahora se hace llamar Madrid Fashion Week, como única firma de moda flamenca que jamás haya pisado ese lugar. A petición de Cuca Solano presentó su dossier de lunares ante un comité de moda de 16 diseñadores, quienes no dudaron en querer tenerlo ese año, ese 1989, entre los diseños de Manuel Piña, Victorio y Lucchino, Adolfo Dominguez o Ángel Schlesser entre otros, para conquistar, a base de moteados y flecos, esos ojos vírgenes de textiles fruncidos con movimiento.
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Entre dos aguas de El Ajoli en We Love Flamenco 2015
Su colección feriante para 2015 ‘Entre dos aguas’ homenajea al desaparecido Paco de Lucía y se inspira, como siempre, en sus clientas, en quienes disfrutarán de bailarlos entalladas entre puntadas rocieras. Los canasteros, como es obvio, abundan en su colección, versionado en faldas rizadas, de dobles volantes que aparentan serlo pero no lo son, mezclados, alguno que otros, con camisas amplias, de las fresquitas que se mueven al andar, o más ajustadas, marcando el talle.
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También se lucieron vestidos de flamenca con inspiración setentera, con volantitos de los que sesean a modo decorativo, y otros de falda evasé salpicados, éstos y los anteriores, de largos flecos de no menos grandes mantoncillos, realizados por la firma de manera expresa y en exclusiva para cada traje.
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Rojos y amarillos, básicos, por lo que se ve, este año en toda colección de flamenca y que también tenían sus minutos de pasarela, en monocolor, sin mezclas, todo sonrojado, o mezclado con flores en rosa que recorren suavemente el cuerpo hasta toparse con los pequeños volantes rematados en negro de nombre Paquirri y que os aconsejo ver en su web.
El desfile lo cerraban tres vestidos de pocos lunares por aquello de lo del tamaño XXL, donde el negro se dejaba puntear por los volantes.
Y el público se puso en pie para aplaudir el fruncido revuelo con sello rociero que impregnó de sal, arena y sol onubense la sevillana pasarela We Love Flamenco 2015. ¡¡Gracias Pepe Jiménez por peregrinar al Alfonso XIII!! ¡¡Gracias por compartir esa tarde de sábado tus lunares y volantes!!