Versos de Federico de García Lorca se convierten en flamencas de Carmen Latorre

Versos de Federico García Lorca dan forma a la nueva colección de trajes de flamenca de Carmen Latorre, cuya presencia del verde, en diversas tonalidades, resulta ser el gran protagonista como perfecto evocador de las raíces andaluzas y el olivo.  

Una lectura pendiente es responsable de la creación de toda la nueva colección flamenca de Carmen Latorre… Alboré, Alboré se llama y de un poema Federico García Lorca procede. Ni más, ni menos. Así, como ya hayan hecho otros creativos con sus letras, convirtiéndola en música, Carmen Latorre hace lo propio en textil, dando forma de trajes de flamenca a sus versos, esos elegidos del poemario de Cante Jondo, de la Casa de Bernarda Alba.

Y que leyó este verano. Versa sobre la tradición andaluza, sobre el flamenco, el cante y el dolor humano; también del amor y la muerte. Y ya entonces, cuando se publicó, supuso una llamada de atención de los intelectuales hacia el arte del flamenco. Tanto que su amigo Falla, el afamado compositor, quien definiría al flamenco como una maravilla del arte natural, llegó incluso a organizar, junto a Federico, un concurso del cante jondo con el apoyo del Ayuntamiento de Granada. Con la sencilla intención de, tal y como pretendía el escritor, se reivindicara y dignificara este cante popular andaluz.

El poder de unos cuantos versos, de un puñado de palabras que se juntan para expresar ideas, reivindicaciones y sentimientos. Que aúna descripciones y se convierte, entonces y ahora, en un texto a venerar por parte de los entendidos, y los no tanto también, porque ensalza y respeta, escrupulosamente, el significado y peso del cante jondo, convierten, tal y como algunos han dicho, al adolescente que escribe esta obra en un prodigio. Pues sin conocimiento profundos, supo captar su esencia y transmitirla.

Traje de flamenca de Carmen Latorre en verde andalucía con lunares al tono y en el envés de los volantes de su nueva colección Alboré en SIMOF

Esa es la proeza de Carmen Latorre, la de tomar las palabras adecuadas que han de guiar sus bocetos para, con la maestría que le caracteriza, convertirlas en flamencas con al compás. Por tanto, evocando esta tierra fértil y agreste, de alegrías y penas y testigo de ese oro líquido llamado olivo que tan presente está en los diseños de esta colección.  

Así, en una amplia variedad de verdes, debía comenzar el desfile de Carmen Latorre en SIMOF. Entre los primeros que pudieron verse, la singularidad de un cuerpo mostraba como puede definirse con escote infinito y cinturón ancho, un doblete de prendas más allá de la cintura. Pues, por un lado, toma forma de pantalón y por el otro, sobre el primero, de falda canastera. Alternativa, cuando menos, sorprendente, al típico traje de flamenca y al estilismo aflamencado.

Estilismo flamenco de vestido abierto de vuelo canastero y pantalones en tono verde wasabi con lunar negro de Carmen Latorre

De este rompedor inicio, se pasa a uno de esos modelos habituales en la firma, de escote cuadrado, manga larga de volantes y largo de talle bajo. En un evasé rematado de maneras canasteras, en el que los puños de rizados a aire son puro espectáculo.

Traje de flamenca de Carmen Latorre con vuelo evasé y mangas cuajadas de volantes de tul

Proseguimos con un largo midi de generosidad canastera al que la caída del tejido le da romanticismo y ligereza y del que debes tomar buena nota, pues cada vez se ven más estos largos ‘muestra zapatos’ en pasarela.

Traje de flamenca en verde wasabi de vuelo canastero de Carmen Latorre

Para Carmen Latorre, la elegancia se caracteriza por el gusto de lo sencillo. De ahí la simplicidad glamourosa del tejido protagoniza el diseño, no sólo por su brillante tono intenso, sino por el juego de luces que verdean en movimiento.

De escote uve y espalda a la vista, el enroscado clásico de volantes en mangas, dispuesto igual que el vuelo del traje, compite en atención con la ondulación con cuerpo y volumen del maxi volante que remata la parte de la falda.

Traje de flamenca en satén verde de vuelo simil al setentero, pero con talle bajo de Carmen Latorre

Es en este otro cuando, al fin, aparecen flecos en su colección. Enrejando en cintura y reposando sobre vuelo setentero, es el zigzagueo del volante que decora el que consigue aumentar esa sensación de movimiento y volumen que tanto caracteriza a la firma.

Y todo sobre liso, como en los anteriores diseños, permitiendo a veces a las enaguas  dar ese toque al traje de flamenca, guardando color. Eso sí, saltando de gama tonal para ese choque de colores que tanto deleita a la vista.

Traje de flamenca verde de Carmen Latorre con talle transparente y flecado

La flamenca geométrica también tiene cabida en sus diseños. Y lo hace con rombos en el anudado de flecos, que baja hasta caderas para distraer la vista de ese cut out en recto. Ése que torna translúcido en un diseño donde la exquisitez se barroquiza sin exceso. El escote, propio de alfombra roja, se acentúa en singular con volante a modo de manga corta drapeada.

El vuelo, de nuevo rebosando sencillez, acaba en maxi volante donde, esta vez, parece adquirir algo más de volumen en este talle no excesivamente bajo.

Traje de flamenca de mangas jamón y volantes al hilo de Carmen Latorre

La influencia ochentera, se denota en mangas. Esas clásicas de puño cerrado y volumen de tipo jamón, pero versionadas a su manera. Pues añade plisado en costura, sustituyendo al clásico fruncido, drapeada de manera simétrica, dándole ese aire exquisito que siempre imagina para flamenca. El talle se ajusta hasta ese punto de inflexión que separa la comodidad de la estrechez, para dejarse aupar por un par de volantes al hilo de los tildado como ‘bien colocaos’, mirando de reojo a esa aplicación floral y brillante que ilumina este cuerpo en naranja ácido, que no vitaminado, para eso los 80 le guían en este traje de flamenca.

Traje de flamenca naranja con aplicaciones facetadas en tono plata de Carmen Latorre en SIMOF

Mangas jamón que se repiten de igual manera y con la misma aplicación de detalles en otros diseños donde los botones forrados, que han aparecido tímidamente en forma de tendencia esta temporada, vienen a ser los nuevos lunares, exentos y con relieve, dando singularidad a un clásico corte que, en algún momento, se ha dejado ver por un armario feriante cualquiera.

Escote ojal a lo cut out y espalda completamente a la vista en forma redondeada, con ese volumen de vuelos al aire al que ya nos tiene acostumbrados.  

Traje de flamenca de mangas jamón con plisados en costura de talle ajustado y volantes al hilo de Carmen Latorre

Y todo este preámbulo de flamencas para llegar a ella. A Natalia, invitada especial y habitual de Carmen Latorre desde hace unos años para que, como de costumbre, desfile una de sus creaciones de temporada.

Porque sólo ella puede y debe lucir moda flamenca en estado puro. Sin filtro, sin postureo, viviendo la flamenca como debe vivirse, los 365 días del año. Tanto es así, que le ha merecido un premio en esta última edición de SIMOF. Una mención especial de los Premios Aromas por su pasión por la moda flamenca y por constituir un ejemplo de superación.

Nuria Montoya con traje de flamenca blanco de lunar negro en SIMOF, desfilando para Carmen Latorre

Tras ella y sus lunares, algunos más aparecieron en pasarela, en el envés, que se enroscaba para formar flores de tul en un vuelo que deja que las enaguas asomen. Y con unas mangas farol a lo XXL que recuerdan a campanas tubulares, pero evocando y homenajeando a las mangas globo, esa forma redondeada que ha vuelto con tanta fuerza.

Traje de flamenca en buganvilla de escote cuadrado y mangas farol de Carmen Latorre

De nuevo escote lágrima en ojal para ese cut out tendencia que deja el cuello barco para mangas jamón, deleitando con enaguas rizadas al tono. Las mismas que se prodigan en el vuelo en evasé de este corte clásico de la firma. Se imagina este vuelo ladeado en tejido con cuerpo que tanto embellece al talle.

Traje de flamenca en tono turquesa de escote ojal y volante enroscado de Carmen Latorre en SIMOF

Ahora toca el azul añíl, el tono que tendencia que, según se mire, puede ser un azul más eléctrico, quizás, que de otra clase. Vuelve a combinar blanco moteado al tono, que contornea volantes en una perfecta disposición de cortes de capa, abrigando entre ellos flores de tela que parecen repetirse al hombro para esas mangas que tanto abundaron en los 90.

Traje de flamenca sin mangas, con volantes al hombro y talle bajo con enaguas de tul para volumen generoso de Carmen Latorre

En este otro, el lunar se tinta en negro, el lunar de moda, por cierto, y forran así los vuelos de capa. Lo hace de manera armónica. El escote se versiona en esas uves isósceles interminables, esas que el glamour se adhiere a ella y se decora en hombro con un volante ensortijado, formando una flor. Asimetría que se complementa con esa manga jamón para igualar el volumen del otro.

Traje de flamenca rojo con mangas jamón y escote uve, con vuelo cuajado de volantes de Carmen Latorre

Será el negro y, de nuevo, el verde los elegidos para cerrar la colección. Con el negro, consigue que la maravilla se multiplique en guipur y se solape con liso de tono nocturno, construyendo este soberbio traje de flamenca con un volumen clavel que deja sin palabras.

Su textura y aspecto brillante, le hacen parecer un brocado con calados cuando no lo es. Es ese juego y delicioso engaño a la vista el que conquista de este diseño.

Traje de flamenca negro con aplicaciones de guipur en el talle de Carmen Latorre de su colección Alboré

Esa es la magia del guipur, pues es ese gusto por el detalle exquisito el que aporta glamour a lo que se sería un parco y vacío corte en el diseño. De manguita victoriana, ablusada y cerrada en puños con volante coqueto y pequeño fruncido en sisa, se repite el guipur para puños, para esta silueta evasé, donde las enaguas tienen una contundente presencia.

Traje de flamenca de mangas abullonadas y enaguas negras a la vista de Carmen Latorre

Termina la presentación de su colección con un verde oliva que parece simular un vuelo recogido a un lado, de manera que la enagua cuajada de mini volantes se apodera del look y lo embellece.

Una vez más su corte fetiche, con el que vuelve a recrearse en un escote uve. Ese cuyo vértice, esta vez, son se aleja demasiado del cuello y se torna comedido. Ese también del que nacen las mangas abullonadas, tendencia de temporada, por cierto.

Carmen Latorre acompañada de Natalia tras el carrusel de su colección Alboré presentada en SIMOF 2023

La presentación de la colección Alboré para este 2023, coincide con un merecido reconocimiento que ha recibido la firma por parte de SIMOF. El Premio Aromas Crea a su trayectoria profesional. Una bella manera de homenajear los años que ya llevan dedicados a la moda flamenca. Algo más de 40. Galardón que representa mucho para ellas, tal y como me aseguraban, pues sienten a esta pasarela, a SIMOF, como su segunda casa.